A nombre de mis compañeros de equipo del Comité Ejecutivo y el
mío propio, tengo el privilegio especial de extender un saludo de
año nuevo a la gran familia olímipica guatemalteca.
El año que terminó fue excepcional para el deporte nacional,
pues el alto nivel de competitividad de nuestros atletas, nos ha
colocado en el podio principal como país ganador de una cantidad
significativa de Campeonatos a nivel de Juegos Centroamericanos,
Centroamericanos y del Caribe y Panamericanos, así como una
brillante etapa clasificatoria y de participación en los Juegos
Olímpicos.
Con alegría vemos que la obtención de buenos resultados nos
motivan a continuar con la planificación del camino trazado para
que los proyectos escritos en la agenda deportiva del año 2009,
sean mejores y obtengan mejores resultados.
Para este año, renovamos nuestro compromiso por el desarrollo
deportivo, en especial por el bienestar de todos aquellos que ponen
toda su vitalidad, alma y corazón en las pistas, en los tatamis, en
las piscinas, en las canchas, en todas las instalaciones
deportivas, aquellos que con orgullo representan los colores
patrios: nuestros atletas, la razón de ser del Comité
Olímpico Guatemalteco.
El mensaje que ha traído la navidad durante dos mil ocho años ha
sido de paz y buena voluntad para toda la humanidad, y ese es
nuestro pedido, que refleja profundamente la necesidad de facilitar
la continuidad al trabajo de los atletas de alto rendimiento,
difundir el olímpismo, el deporte para todos e iniciar un
fructífero camino con todos aquellos que siguen sus pasos, esa será
nuestra mayor motivación para el año que se inicia.
Nunca olvidarnos de poner siempre el deporte al servicio de la
sociedad para la formación de mejores ciudadanos y que nuestra
función es de servicio para todos y cada uno de los integrantes de
nuestros deportes olímpicos: dirigentes, personal administrativo,
entrenadores y atletas
Gracias por el afecto y deferencia que han brindado al Comité
Olímpico Guatemalteco, al darnos la oportunidad de trabajar al
frente del mismo.
Reciban todos unos afectuosos saludos navideños y que en el año
2009, se derramen muchas bendiciones, que cada uno alcance sus
objetivos y metas prevista, todo lo cual es extensivo para su
distinguida familia.
¡Les deseo a todos el mayor de los éxitos en el 2009!
Dr. Fernando Beltranena Valladares