Guadalajara, México.
El badmintonista guatemalteco Kevin Haroldo Cordón Buezo nunca
olvidará la tarde del jueves 20 de octubre. El zurdo de oro del
bádminton guatemalteco escribió hoy el capítulo más importante de
su brillante carrera como jugador profesional, luego de conquistar
la presea dorada en el bádminton de los XVI Juegos Panamericanos
Guadalajara 2011, al imponerse frente al cubano Osleni Guerrero,
con parciales de 23-21 y 21-19.
Tras una dura batalla, que duró 19
minutos, en la cancha central del Gimnasio Revolución, el jugador
nacido en la Unión, Zacapa, un 28 de noviembre de 1986 , vio
cumplido su sueño de colgarse la medalla de oro en los Juegos
Panamericanos, ya que cuatro años antes en Río de Janeiro se había
quedado en la orilla al caer en la final ante el canadiense Mike
Beres.
Cuatro largos años de espera para
cumplir con la revancha desataron una euforia desbordada para el
mejor jugador del ranquin del Continente Americano, quien tras el
punto que le otorgó el indiscutible triunfo se enfiló en carrera
hacia los graderíos para fundirse en un abrazo interminable con
miembros de la Delegación de Guatemala, el Presidente de su
Federación José del Busto, con su entrenador José María Solís y su
compañero Pedro Alejandro Yang.
Incrédulo por semejante proeza
deportiva, Cordón le dio rienda suelta a su felicidad y entre
saltos y gritos agradeció al público presente en la sede que se
vistió de los colores celeste y blanco.
Ya en el podio de premiación, el
badmintonista ubicado en el puesto 31 del ranquin mundial y que en
agosto también hizo historia al clasificar a la ronda de cuartos de
final del Campeonato Mundial disputado en Londres, Inglaterra, no
pudo contener la emoción y al escuchar las notas del Himno Nacional
derramó lágrimas y conmovió hasta los más escépticos. Además como
telón de fondo se dejó escuchar la famosa canción de "Soy de
Zacapa", la cual le puso un toque especial a esa tarde épica.
La victoria de Kevin acaparó la
atención de innumerables medios de comunicación internacional,
entre ellos a un periodista del diario deportivo Lance, quien de
forma anecdótica inquirió al jugador nacional sobre porque lo
habían bautizado con el nombre de Kevin; a lo cual respondió de que
debido a la afición de su padre por el ex astro inglés Kevin
Keegan.
Esta fue la sexta medalla del
bádminton guatemalteco en Juegos Panamericanos, y la primera de oro
en cualquiera de las modalidades.
En rueda de prensa, Cordón,
aún con las palpitaciones a mil por hora, dejó estas frases para el
recuerdo:
"Haber perdido esa
medalla de oro hace cuatro años me dolió muchísimo (en Río de
Janeiro 2007), fue una espina que tenia guardada y me hacia mucho
daño, pero eso me dio motivación. fueron cuatro años de larga
espera, también de mucha lucha, de empeño y sacrificio. esos cuatro
años valieron la pena.
"Esta medalla no tiene comparación,
es un regalo al esfuerzo de todos estos años. Durante la
premiación se me salieron las lágrimas, fue inevitable".
"Estos resultados me llenan de
alegría, esto es una gran victoria, pero me falta camino por
recorrer".
"Los nervios, la presión y el
contrincante que tenía enfrente, que iba con la misma mentalidad de
ganar la medalla, fue lo más difícil de afrontar de esta
final".
"Esta medalla se la dedico a
Dios por brindarme salud, a mis papas, a toda la gente de
Guatemala, quienes siempre apoyan con el corazón".
"En el mundial le gane al cinco del mundo, eso me motivo a
prepararme más, vine con confianza, los nervios y la ansiedad le
ponen trampa a uno. Esto no queda allí, los asiáticos están en la
mira así que esto será un impulso. Viene lo más importante, el
sueño de los juegos olímpicos, donde espero una buena
participación".